FÁCIL Y DIFÍCIL
Qué adulto no conoce este recorrido: tener algún obstáculo que no logramos resolver, arrastrar la cosa hasta que se torna insoportable, y un día, por fin, remangarse y encararla. Lucharla y lucharla hasta que se comienza doblegar. ¡Maravilloso! ¡Puedo! ¡No importan los momentos de zozobra, el desasosiego de la duda! ¡Yo, PUEDO!
Atrás quedaron los argumentos inútiles, las justificaciones que no engañan a nadie, y menos que menos a mí. Porque yo…PUE-DO-Hasta que… Hasta que uno empieza a distraerse, y aparece la primer justificación: “sólo por hoy”, “no es para tanto”, “es por este tiempo”, y una chorrera de “porqués” que nos quieren hacer creer que Judas era monaguillo.
Entonces lo que empezó con “me tropecé con una baldosa”, termina encontrándonos desparramados por la vereda, sin entender cómo llegué hasta ahí.Los hábitos son baratos, requieren poca atención. Entonces, si en el transcurso de mi vida acumulé costumbres que no me favorecieron ¡ojo!; si le aflojo, van a volver a aparecer a velocidad.Para subir la cuesta, tuve que poner mucha energía. Si la bajo rodando, ¿tendré fuerzas para subir de nuevo?
No se dejen caer, no se distraigan.Uno no debe perder de vista ¡que el compromiso es con la propia vida!
Lic. Cristina Bouciguez
1 comentario:
muy bueno Delia
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